PARODIANDO
AL AUTOR HÉCTOR ABAD FACIOLINCE
TÍTULO
DEL TEXTO: COLOMBIA BOCETO PARA UN RETRATO
Tania Patricia Toro:
En
Colombia existe una gran variedad cultural y racial por lo que podría señalar a
nuestro país como el resumen del mundo en tamaño pequeño. Población blanca, mulatos, indígenas, negros,
mestizos, etc. Separados por las condiciones socioeconómicas de un país
controlado políticamente por los que son considerados un mundo desarrollado,
quienes intentan ser un espejo de países desarrollados como Europa, Estados
Unidos y el Lejano Oriente y que está representada por esa elite de piel clara,
que se aprovecha de la materia prima y de la mano de obra barata en el país,
persistiendo la brecha de desigualdad racial que durante años ha existido en
nuestra sociedad, que los privilegia en toda su manera de vivir y que los
separa de la clase media y de los pobres quienes apenas sobreviven en una
realidad de completa escases.
Colombia
es reconocido ante el mundo por su gran
riqueza natural, contando con una gran diversidad de especies, flora, fauna, un
territorio rico en recursos hídricos y en grandes zonas para el aprovechamiento
de la tierra en diferentes actividades económicas; pero unos cuantos incluyendo
el mismo gobierno nacional, siguen mal obrando nuestros recursos, al abrirle y
vendérselos a multinacionales y a corporaciones extranjeras para que se
aprovechen de estos recursos sin control alguno, envolviendo la sociedad en
mentiras para que no reaccione ante este tipo de situaciones que empobrecen día
a día más nuestro país.
La
problemática de la guerra interna en nuestro país ha tocado toda una nación a
seguir planes de gobierno tendientes a terminar con los grupos armados desde
distintas perspectivas, unas más apoyadas que otras y tratadas por un lado por
mandatos que fortalecieron el presupuesto del ejército para terminar con la
guerrilla y perdonar a los grupos paramilitares y otras tendientes a lograr
procesos de paz, pero en definitiva mandatos que han llevado a nuestro país a
descuidar el desarrollo, abriendo más campo a la desigualdad y a la miseria,
que se evidencia en una educación pública de mala calidad y no universal, que
trata de ocultar su condición en la ampliación de coberturas sin calidad
educativa; el desplazamiento del campo a
la ciudad por la guerra en condiciones de vida intolerables, falta de inversión
en lo social, en estudios y tecnología, aquí se invierte en la guerra y esa es
la mayor prioridad.
El
deporte en Colombia ha llegado a despertar una gran pasión cuando los logros se
obtienen y cuando los deportistas son reconocidos mundialmente, hemos tenido la oportunidad de obtener
grandes títulos y más que eso tener grandes deportistas que han puesto nuestro
país en alto, sin embargo este es otro
aspecto olvidado por el gobierno
colombiano, aquí se invierte en la guerra y esa es la mayor prioridad.
Siendo
el arte una de las manifestaciones más
elevadas de la actividad humana, al ser un elemento esencial para el desarrollo
y evolución del hombre, no ha dejado de padecer este olvido inagotable entre
las tantas cosas que se salen del propósito del gobierno, tan solo unos pocos y
gracias a su esfuerzo personal han podido elaborar escritos, esculturas, obras
teatrales, películas, libros, etc. aquí se invierte en la guerra y esa es la
mayor prioridad.
Maria Janeth Cardona:
Nuestro
país posee una riqueza natural y cultural poco comparable con otro lugar del
mundo. Estamos ubicados en un lugar privilegiado bañado por dos océanos,
tenemos todos los pisos térmicos y una variedad de climas que van desde el frio
de páramo a lugares que incluso se encuentran bajo el nivel del mar. Cuando
Gabriel García Márquez o Álvaro Mutis describen nuestro país, pensaría que
todos nos preguntamos si es fantasía o realidad, algunos optan por pensar que
es fantasía, pero yo creo firmemente que todo es realidad, pero para esto uno
se tiene que dar a la tarea de recorrer el país con ojos agudos y profundos,
con la piel al viento y los oídos percibiendo todo, dejándose impresionar a
cada paso por las imágenes que se le cruzan por la retina y preguntándose
porque, a pesar de todo, de la riqueza, la diversidad, del cielo, del mar, de
los ríos que parecen mares; aún seguimos matándonos como enemigos y condenando
a muchas almas a la falta de oportunidades e incluso a lo más básico, la falta
de comida.
La
dolorosa realidad que debemos enfrentar es que, a pesar de tenerlo todo, cada
vez somos menos dueños de nuestro destino, las instituciones se encuentran
débiles frente a fenómenos como la corrupción, el narcotráfico, la guerra y los
intereses de las naciones extranjeras que determinaron en algún momento que
deberíamos ser productores de materias primas. Por estos motivos, nuestra
educación, salud, cultura y bienestar social, entre otros; no son un derecho de
todos sino privilegio de algunos.
Pero
este panorama es solo una reflexión apresurada sobre nuestra realidad, que
busca motivos para querer trabajar más y brindar, desde el propio ejercicio
profesional, oportunidades a las comunidades que intervenimos, mostrar un país
diferente, generar la conciencia que tenemos la obligación de transformar
nuestra realidad para que nuestro país sea económicamente sostenible, con
equidad social y acceso a los bienes culturales y sociales.
Considero
que la clave de nuestro desarrollo se encuentra en la educación y la cultura,
si logramos transformar estos dos elementos tendremos ciudadanos más
conscientes y comprometidos con el desarrollo del país.
Claudia Patricia Mora:
En
Europa, en Norteamérica, en el Medio Oriente, las élites raciales, dinásticas,
religiosas, geopolíticas disfrutan de todos los privilegios terrenales mientras
las mayorías viven arrastradas y se matan por el color de la piel, el sitio
donde nacieron o el nombre de su Dios o de su libro sagrado, en Colombia todos somos prácticamente los
mismos: mestizos, seguidores del mismo Cristo, nacidos en el mismo territorio,
con gustos y costumbres similares.
Entre
todos los países del mundo somos de los que menos motivos tienen para luchas
fratricidas, pero somos los campeones: los conductores se matan por un metro de
vía, los vecinos se matan por una cerca o por el volumen de una canción, los
hermanos se matan a puñaladas el día de la madre, los militantes políticos se
han matado por décadas por el color de
un partido.
Nuestro
país no padece en realidad de racismo, de guerras religiosas, de conflictos
étnicos ni de confrontaciones políticas de fondo. Nuestro problema es más
simple y más profundo, parodiando a Benedetti, nuestro problema es que por la
codicia pura y por la ignorancia al servicio de esta, somos el país más inequitativo, más
excluyente y más violento del mundo; pero nos vanagloriamos de ser el país más
hermoso, con más riquezas naturales, con los mejores anfitriones del mundo, con
los más trabajadores, con la mejor gente de bien del mundo. Mientras eso
creamos y le sigamos echando la culpa de todo a la guerrilla y a los drogos y a
la chusma y a otros tantos, y no nos escudriñemos el alma, vamos a seguir
en lo mismo.
Sirley Virguez
La
realidad colombiana puede abastecernos de mil bocetos para cualquier cantidad
de retratos irónico de nuestro acontecer político, económico y social, del baúl
de los recuerdos podemos traer la masacre de las bananeras en donde a través de
varios días de huelga los obreros que habían logrado sindicalizarse se
enfrentan con el ejército comandado por esa “elite prevalentemente blanca en el
color de la piel, que constituye un poco menos del 10% de la población total”
(Colombia: boceto para un retrato – Héctor Abad Faciolince), que favoreció los
intereses de una empresa norteamericana – la United Fruit Company – llamada en
su traducción al español – Compañía Frutera de Sevilla.
Cuando
se habla de connotaciones o interés de índole político, es necesario recordar
que en la América Latina se empezaba a gestar los ideales de la revolución
Bolchevique de Rusia que emergió como la primera república socialista en el
mundo; en estos ideales se veían guardadas las esperanzas de igualdad social y
la justicia verdadera para esas minorías que hacían parte del “50% de la
población, que vive en las tierras más cálidas y menos fértiles” (Colombia:
boceto para un retrato – Héctor Abad Faciolince), pues los obreros de esta compañía
veían por fin “la redención de las clases trabajadoras y la condena definitiva
de la explotación del hombre por el hombre” (Tomado de la Revista Credencial
Historia. Bogotá – Colombia. Octubre de 2005).
Pero
también por otro lado esa pequeña “elite de piel clara, que se aprovecha de las
materias primas y de la mano de obra barata del resto del país” (Colombia:
boceto para un retrato – Héctor Abad Faciolince), veían en la revolución
soviética “una amenaza mortal para el orden capitalista, la desaparición de la
propiedad privada y el establecimiento de horrenda dictadura del proletariado”
(Tomado de la Revista Credencial Historia. Bogotá – Colombia. Octubre de 2005).
Una parte de esta minoría hacia parte del partido conservador, en el que
militaban entre otros, José Vicente Concha, Marco Fidel Suarez, Pedro Nel
Ospina y Guillermo Leon Valencia, férreos opositores desde el congreso a la
promulgación a las ideas bolcheviques, se sumaban a este fervor los medios de
comunicación y los sacerdotes.
La
pequeña elite vio amenazados sus intereses al igual que la iglesia católica por
las elecciones que se presentarían en 1930 y la eminente caída del régimen
conservador, en la que optaron por sacar una ley que permitiera reglamentar la
actividad obrera quitándole derechos a los sindicatos y de esta forma acortar
su capacidad política, fue la ley 69 que tenía como apodo la “Ley Heroica”
“vedaba que los sindicatos atacaran el derecho de propiedad privada o
desconocieran su legitimidad, les prohibía fomentar la lucha de clases y les
desconocía el derecho de promover huelgas. La divulgación de escritos, carteles
y publicaciones que respaldaron los actos declarados ilicititos por la ley 69,
sería sancionada con severidad”. (Tomado de la Revista Credencial Historia.
Bogotá – Colombia. Octubre de 2005). Esta ley fue promulgada por el presidente
de la república, doctor Miguel Abadía Méndez, que se decía ser un temeroso de
Dios.
Como
se puede observar esa pequeña elite que se parece al “mundo desarrollado
(espejo de Europa, Estados Unidos…), no
solo quería parecerse si no que defendía los intereses de ese mundo
desarrollado a costa del derramamiento de sangre de los obreros que protestaban
por defender sus peticiones que consistían en “la abolición del sistema de contratistas,
el aumento general de los salarios, el descanso dominical remunerado, la
indemnización por accidente y la construcción de viviendas decorosas para los
obreros de la zona bananera”. (Tomado de la Revista Credencial Historia. Bogotá
– Colombia. Octubre de 2005).
Hoy como ayer, una minoría blanca que
representa siempre los intereses
políticos y económicos y que no
quieren perder hegemonía del poder, a
cualquier precio hoy hacen resistencia civil contra la paz.
Diana
Maria Berrio N.
Colombia un país con inmensa
riqueza no solo natural sino sociológica, que ha visto su trasformación, de
país subdesarrollado a país sobreviviente, en donde una parodia de compararlo
con el resto del mundo, resulta frustrante al no querer valorar y sentirse
identificado con nuestros orígenes, pero que sin embargo nos confronta hacia
los verdaderos problemas de nuestra sociedad, la cual se basa en el impulso de
la pasión en ver a Colombia a través de un televisor, o de la pasión del
Fútbol, pero no del orden, de la exigencia, de la firmeza en contra de la
corrupción, de no permitir que vendan nuestros recursos, de la veeduría
ciudadana de la presión social cuando esto ocurra podremos por lo menos
intentar mejorar la calidad de vida de ese 50% de la población en condiciones
de pobreza y desigualdad.
Amo la Colombia apasionada
pero quisiera que esta fuera la pasión por el cuidado entre nosotros, por el
cuidado de los recursos naturales, por el cuidado de la tierra, del campesino,
porque esas montañas o llanuras o sus costas estén llenas de algo más que no
sea ilegalidad, tortura secuestro reclutamiento de nuestros NNA y que es país
del sagrado corazón se revolucionara en contra de tanto mal daño y maltrato que
ha sufrido por décadas.
Planteamiento
de autores en relación a: Educación y ciencia. Estado (Gobierno, sistema de
justicia, ejército, servicios). País (geografía). Nación (gente). Expresiones
culturales.
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Autor
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Educación y ciencia
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Estado (Gobierno sistema de justicia
ejercito
servicios)
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País (Geografía)
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Nación (La Gente )
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Expresiones Culturales Cultura
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Gabriel García Márquez
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-Nuestro
sistema educativo de conformismo y represión, no está pensado para los niños.
-La
apuesta está sobre la mesa, dando su lugar a la educación desde la primera
infancia, esta como eje central para un futuro prometedor
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-A
la llegada de Colón no existía la noción de Estado, pero existía el
privilegio de vivir como iguales en la diferencia. - Desde la época de la
Conquista han primado los intereses de otros, ha primado el interés por lo
material, las posiciones y los privilegios para quienes ostentan el poder.
-Los
Colombianos somos incrédulos acerca de los gobernantes, por eso nos
abstenemos de votar
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Colombia
es un país ubicado en la esquina de dos grandes océanos, los conquistadores
se maravillaron con el canto de los pájaros, la pureza de los olores. Era y
sigue siendo un paraíso
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-Somos
poseedores de dones como la creatividad, la determinación, la astucia, muy
patriotas y estos dones a través de la historia se han usado tanto para el
bien, como para el mal.
-Aunque
somos intuitivos, autodidactas, espontáneos, trabajadores, también somos
amigos del dinero fácil, de las salidas fáciles, podemos guardar rencor
político y al mismo tiempo olvido histórico. Tenemos un gran amor por la
vida, pero nos matamos los unos a los otros.
-Somos
una nación mestiza, que por serlo se ha envuelto en tensión y violencia
racial, a esto se han sumado otras formas de discriminación.
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García
Márquez nos ve como dos países a la vez, precursores de la ciencia, pero
viendo a los científicos como brujos, somos de una nación con doble cara, en
donde habitan la justicia y la impunidad. El legalismo y la astucia para
burlar las leyes. Indigna a los colombianos que se hable del país pero no
vemos la realidad de lo que pasa.
-Contamos
con una riqueza multicultural que no se puede perder y que bien encausada
será el camino para alejarnos de la discriminación y la desigualdad.
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Autor
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Educación y ciencia
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Estado (Gobierno sistema de justicia
ejercito
servicios)
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País (Geografía)
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Nación (La Gente )
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Expresiones Culturales Cultura
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William Ospina
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Entre
1880 y 1930 se educó al país en el
racismo, la intolerancia con las ideas distintas, la mezquindad como estilo
de vida y el irrespeto por los derechos de los ciudadanos, esto fruto de una
alianza entre los terratenientes y el clero.
La
educación ha estado marcada por un modelo religioso
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La
alianza entre iglesia y gobierno e incluso el poder militar ha dejado huellas
irremediables en nuestro país. El poder económico, el poder religioso, el
poder de la escuela y el poder del Estado fueron utilizados para someter por
cualquier medio a todo aquel que no se sintiera incluido en el orden de la
república.
Entre
poder y religión Colombia se ha estancado en la edad media, enmarcando la
democracia en el respeto a la autoridad, a la norma, al estado y a las
fuerzas armadas.
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en
Colombia los parques son diminutos o inaccesibles, las perspectivas urbanas,
mezquinas, las zonas practicables para la comunidad carecen de diseño, de
grandeza y de espíritu
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Colombia,
un país netamente mestizo tuvo y tiene toda suerte de discriminación por no
valorar dicha riqueza étnica. Pero los que se sometían no por ello merecieron
ser tratados como ciudadanos.
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Apenas
a finales del siglo XX, espantados por las explosiones de violencia en las
barriadas, a los administradores se les ocurrió que a lo mejor dándole algo a
la comunidad, ofreciendo espacios para la recreación y la cultura, instalando
sistemas de transporte mínimamente operantes, podría conjurarse la explosión
de una energía social exasperada y sin rumbo.
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Autor
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Educación y ciencia
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Estado (Gobierno sistema de justicia
ejercito
servicios)
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País (Geografía)
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Nación (La Gente )
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Expresiones Culturales Cultura
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Héctor Abad Facio lince
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El
hecho de invertirle tanto a la guerra ha hecho que se acentúe la desigualdad
y la miseria. Los servicios básicos, la educación pública, que no es
gratuita, ni es para todos.
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En
la inmensidad del territorio colombiano se mezclan guerrilla que secuestra y
extorsiona, paramilitares sanguinarios, ejercito que también comete crímenes
como los grupos al margen de la ley u un estado que según en donde se
encuentre ubicado puede o no controlar el territorio.
Durante
8 años los esfuerzos del gobierno apuntaron a derrotar a las Farc,
invirtiendo gran parte del presupuesto a fortalecer el ejercito
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Colombia
cuenta con variados y bonitos paisajes, entre ellos el desierto de la
Guajira, las fértiles llanuras, valles, selvas, costas, mares; con variedad
de costumbres y comidas.
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Las
personas se aglomeran en espacios urbanos y no en el campo. En la Capital
están la mayoría pero también se aglomeran en ciudades como Medellín, Cali,
Pereira, Cartagena, Barranquilla, Manizales. Tenemos un país poblado hacia
las cordilleras
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Aunque
tenemos variedad de acentos, nuestro País se reconoce por el buen uso del
castellano, somos apasionados por la política y tenemos la ilusión de mejorar
las condiciones de vida si cambian los gobernantes.
“No
somos ni un infierno, ni un paraíso. Somos un purgatorio…que aspira a seguir…
el camino del progreso.
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